domingo, 21 de julio de 2013

Los amigos modernos





1.
Esta semana he tenido cerca piezas de Serón y de Mele. Del gran colorista abstracto me ha prendado una, muy singular, sofisticada, que se titula Oh! Mi laberinto, mi mansión, en la que un racimo de colores sub-tropicales, bien de este suelo, evidencia todo el andarivel costero de la humedad y el loess nativo. Yo quisiera contemplar durante milenios esta construcción que no se explica más que con toda la biblioteca eterna que es Serón. Mele, en cambio, monocroma toda, aún en su trousseau de tejidos negros y camisa blanca, con  un toque de fluorescencia en su collar de pteria sterna, me ofrece un relato plagado de signos, en el que una yacaresa courrèges se apropia del plano para eyectarse a un universo mundial. Su repertorio oscila entre estos lares y, seguramente, recorre el trópico de capricornio en su extensión y todos los meridianos que existan. Es una viajera sedentaria que ha inventado un nuevo alfabeto sígnico tierno y riguroso, en igual medida, que no detiene su escisión en la materia y luego, en la creación total, permite que exista el suceso de su amor por nuevas hendiduras.

2.
Recibo por mail la foto de un Vanzo inabordable, en el que logro ver un motivo estival, de lluvia caudalosa, de piloto levantado por el viento tormentoso de diciembre, y unas piernas torneadas descubiertas que confirman la alta temperatura, y el descanso que propicia la precipitación veraniega. Sucede un paraguas revertido, vencido  por el vendaval y un auto colorado que transitaría, posiblemente, calle Maipú antes de llegar a Rioja en el año 1961. ¡Qué locurón Vanzo en el 61!, ¿ ya habría conocido a Rosa? Sí, claro, en 1961 ya hacía como 28 años que dormían juntos. ¿Ya habría perdido el sueño por las paletas más inconmensurables del mundo? ¿Ya había pintado todo lo que quiso con un virtuosismo tal, que lo subiría y lo bajaría de la gloria de un plumazo? Pintaba déco, pintaba muralismo, pintaba el modernismo, o con línea lecorbouseriana todo, pintaba todo ¿Ya había sido el cronista loco de sucesos locales en versión enérgica pictórica?  Finisecular todo Vanzo. Vanzo y Rosa un solo corazón.
3.
Block:
bailando entre mujeres albinas en barrio Refinería.
un albaceas ajeno, profesional, me sobrevuela desde hace meses.
¿Dónde ha quedado el poeta, el pintor, el poeta, el periodista, el artista, el editor?
mi hija ya mide 2 centímetros más que yo. Le llevo 23 años y 9 kilos.
recibo novedades del campo y de la montaña, por igual. ¿ y el mar?
he aprendido que para escribir no hace falta ser sola

4.
Hemos tenido reuniones editoriales siempre en el mismo bar. Desde hace años nos juntamos en calle Tucumán al 1200, con algunas intermitencias pero, siempre volvemos a ese sitio. Son reuniones largas, de 3 o 4 horas, en las que no descansamos nunca la retórica parlanchina. Diseñamos, programamos, gritamos y nos reímos de igual modo, mientras creemos estar concibiendo libros que nos enloquecerán. De esos mitines una puede salir inflada de felicidad productiva o puede salir abatida, pero el punto es que andamos en un curso intenso, lento y celero, que configura trayectos desde hace 4 años.  Hace 4 años que nos juntamos para hablar de libros al menos una vez cada 15 días, llevamos más de 100 reuniones en las que hablamos de libros. A la reunión siempre asistimos 3, 4 o más personas y, de vez en cuando, tenemos un invitado o un colado. Aproveché que se acercaba el festejo de la amistad para regalarles a mis compañeros editores un texto de Victoria Ocampo en el que ella se despide de la revista SUR, o más bien decide despedir a la revista SUR en su número 325 julio-agosto de 1979 con un texto titulado Después de 40 años: “SUR me ha traído amistades y enemistades. Era lo normal. Me ha permitido apreciar hasta donde llega la generosidad de algunos seres de excepción…No quiero, como diría Valéry, retirarle a esta publicación, para que subsista, lo que prometí darle para que existiera.” Mientras logremos seguir juntándonos para mantener el clima de las conversaciones tendremos libros y petit comité para rato.


5.
Una sola persona me felicita por el día del amigo, lo hace por WhatsApp diciéndome:
                                             
                          Lila querida, Feliz Día del Amigo, te 
                          mando un abrazo fuerte, y de todo 
                          corazón, agradezco nuestra 
                          amistad, te quiero mucho. 21.35

a lo que respondo

                          Gracias por tus palabras. Pero no
                        identifico tu teléfono.  21.38

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