domingo, 31 de enero de 2016

verano de acarreo



escribir gracias a Beatríz, hay una compacidad plástica que me escolta en el ingreso de La Comedia, rúbrica Blotta; eso era yo, cuerpito gentil, cabeza torcida, descocada.
La adolescencia terminó en diciembre.
Miro la noche de Bar del Mar con las fotos de Luis.
Paso tiempo, mucho, en un palacio repleto de colección ancestral, emergen los Ouvrard.
En El Espinillo a la sombra de las plantas, que son los árboles de cualquier libro, aparecen chicos jóvenes amanecidos.
El peligro de la sombra en el territorio.
Renuncia el poeta y marcha rumbo regional.
Me recuesto queriendo abrazar a los míos. Vengan, vengan. Sin estridencias, pero vengan.
Cada uno hace lo que sabe y me limito a retirar las huellas dactilares con Cif y Kleenex de "Villa los sauces" 1965.
La espera; Laura siempre llega tarde.
Hablamos de Uruguay y de Punta Rubia, de que ayer nadamos sobre los sauces inundados, de que ayer nos refrescamos con la crecida rodeados de lobitos de río, de que la crecida purga el paisaje, mientras nuestra lancha se traba en el material de acarreo y queda navegando en seco, en falso. Estamos en la segunda avanzada y suena un Sting tántrico en este vaho letal. Siempre escribo en verano.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Preguntas y respuestas en el aire


...algún que otro recorrido por la ciudad. La exposición  “París en el Horizonte: la Colección de Enrique Astengo (1913-1930)”, curada por María de la Paz López Carvajal y Pablo Montini. En las salas del Museo Castagnino se exhiben unas piezas increíbles que enaltecen el patrimonio de nuestra ciudad al punto de no poder creerlo. Echemos luz sobre piezas de  Alfred Sisley, Constant Troyon, Jules Dupré, Eugene Boudin, Charles Daubigny, Narcisse Virgile Díaz de la Peña, Ignace Henri Fantin Latour, Camille Pisarro, Salvatore Rosa y Francisco Goya. Nos arrimamos a espiar los tesoros más lindos y destacados que se ocultan en nuestro vergel próspero, ¡los museos de la ciudad son una gloria! La exposición reconstruye una historia familiar compleja relacionando la colección del señor Enrique Astengo con los fondos públicos de Rosario y que, por primera vez, son exhibidos en el Museo Castagnino, en colaboración recíproca con el Museo Histórico Provincial Dr. Julio Marc. Los dos museos en isovalencia, trazan un puente sobre “La Bella Durmiente” de Gerbino que sobrevuela el Jardín Francés, y dan que hablar y pensar. ¡Arrímense!


La escuela Musto nutre un eje centrífugo de color y producción consolidándose como gran dinamizador de sensibilización artística de la ciudad. EspacioLAB en el Planetario, con su muestra EXPERIMENTAL2015, resuelve asuntos inéditos para Rosario en los que, según un programa suculento, hay saltos inter-lenguajes que construyen un nuevo alfabeto de dimensiones aditivas de color luz. La muestra “Formación oblicua” de Sub Escuela; “Flor y Flauta” exposición colectiva ideada por Tambor de Truenos,  “Episodio 03” del grupo experimental y convivencial Cuatro Cuartos, en la que pudimos disfrutar de obras de primera época del gran Daniel García; sucedidas en simultáneo  en el macro.



En la 11° Semana del Arte de Rosario, se destacaron  la instalación “Barro memorioso” de Andrés Paredes y la intervención “Un lugar para mirar” de Laura Glusman montada en el  Parque Sur sobre las Quebradas del Saladillo; con Euge Calvo resdescubrimos un monumento oculto en el lodo; Gabriel Baggio trajo "Afluente" a Richieri. “La Fugaz”, feria relámpago de arte, este año se trasladó a la sala central de Castagnino, aumentó su audiencia y subió  la recaudación. ¡Loable! Y nos visitó la preciosa Paula Zacharías para contar otra ciudad desde otra ciudad.

Se sostiene el enclave Dominicis (esquina de Corrientes y Catamarca): la sala de operaciones “Embrujo”, el “Club Editorial Río Paraná”, “EstudioG” como remanso para que el diseño y el arte confluyan en un espacio prístino. Los dibujos de Mele Bruniard en la Galería de Diego Obligado, botaron como  tesoros y novedades. “¿En qué consiste la insuficiencia del arco iris?” de Xil Buffone, Emilio Torti y Hernán Molina exhibida en el ECU resultó fraterna y festejable. “El monstruo soy yo” de Gastón herrera, preciosa instalación con tres sedes, primero estadía en una residencia en el medio del monte litoraleño, luego en Casa / Espacio en obra y ahora, en diciembre, se puede ver en el LXIX Salón Nacional de Rosario; también destacar que en el tradicional Salón el Premio Estímulo Fundación Castagnino para artistas emergentes benefició a "Foto Crazy" de Colectivo Foto Crazy; un remate alucinante para un año complejo.

El mundo editorial se evidencia próspero y con un trabajo intenso de producciones diversas. Destaco las experimentaciones de La Magdalena de Hoy que, entre otros proyectos, elaboró  un fichero cultural –artistas, espacios, críticos, gestores, curadores, etc-, hilvanando un ejercicio científico, historiográfico y lírico. Subrayo la torsión en el catálogo y en la imagen de la UNR editora. Entre los libros editados en Rosario me detengo en “La muerte de Manuel Quaranta” de Manuel Quaranta (Baltasara Editora); “Onnainty” de Ezequiel Alemian  (por IVAN ROSADO) y  la gran bomba de intensidad y erudición es “Conocimiento de la Argentina” de Adolfo Prieto (por EMR). Tengo por leer  “Eso mismo de la fiebre” de Lucas Canalda,  “Escritura no-creativa” de Kenneth  Goldsmith, “El caso Vigil” de Natalia García  y “Vigilámbulo, poesía reunida” de Arturo Carrera, que leí suelta pero ahora en ese cuerpo hay que retomarla.

En el éter radiodifusor se reformularon algunas situaciones y otras se han mantenido a los largo del 2015; Lunes a Viernes de 15 a 17 sale “Hoja de Ruta” por radio Si en el 98.9; “Plan Z” los lunes de 23 a 24 por radio Universidad en el 103.3, en la misma emisora también sale el programa de las chicas “Juana en el arco” y tuvo lugar los miércoles a las 23 hs “La ciencia del sueño” conducido por Pablo Franza; otro espacio novedoso para la ciudad es la columna “Club de lectura” en rosario3.com.ar en la que la circulación de contenidos culturales se desmadra y llega a rincones inusitados .

Entre los asuntos que lamento es que haya dejado de salir el suplemento Señales ya que, junto a las secciones culturales generosas y críticas de Rosario 12, las columnas de Cruz del Sur y El eslabón o la Revista Apología, armaban un corpus de periodismo cultural y de crítica especializada notable, que ponía en movimiento información nutritiva en cuanto a las producciones autorales y artísticas de la ciudad. Y pienso en esta ausencia, como la imposibilidad de leer de modo retrospectivo la escena de Rosario; es decir ¿qué suplementos vamos a ir, de acá a unos años, a peinar a hemeroteca para descubrir la vida cultural de Rosario de estos tiempos?



Desde el 10 de diciembre he asumido como sub-secretaria de Industrias Cultural y Creativas en la Secretaria de Cultura de Rosario  (integro un equipo liderado por Guillermo Ríos, al frente de la Secretaría de Cultura,  junto a Federico Valentini como sub secretario de Fortalecimiento Institucional); este nuevo rol exige concentrarnos en la ciudad como un canevá que late atravesado por un programa enorme en el que la sustentabiliad, la cercanía y la convivencia nos impelen para que, de modo transversal a cada proyecto, trabajemos de manera mancomunada. Imagino una urdimbre en la que la cultura, como factor de desarrollo, genere focos de color, concordia, producción sensible y comprometida, transformando la realidad en lo íntimo y en lo colectivo. Rosario es una ciudad de una diversidad y una miríada de producciones culturales y pasiones extraordinarias; debemos trabajar rumbo a una lectura del tejido lo más amplia posible.


jueves, 26 de noviembre de 2015

Richieri, antes de inventario

    

Clima epocal. Es la primavera, la lluvia, el baile. La Fiesta de las Colectividades cumple 30 años de vida, una veintena de representantes del Líbano se trenza en dabke  sobre el escenario principal y, a escasos metros, en el estand de Siria media docena de bailarinas se contonea de modo sugerente con un gobek dans; todo al unísono mientras corremos rumbo a los souvlaki;  tac/tac/tac/tac del helicóptero nos abraza y titila eléctrico sobre el río. Me hubiese gustado venir con Pablo Franza esta vez y compartir este delirio.  Ha llovido lo suficiente como para que nada quede suspendido o reprogramado.  Esto ya es un éxito. Iba de chica la carpa de la DDR o RDA en la que no se vendía nada y todo se empapaba de alógenas frías como en un quirófano, pero con olor a establo. Hoy esta fiesta es mucho más concurrida que en los años ochenta pero guarda el pintoresquismo habitual de nuestra ciudad. La feria/fiesta de las colectividades se ha complejizado también. Ha desaparecido la carpa de Alemania Oriental, desde hace años el Sauerkraut se ha unido bajo un mismo espacio y se ofrece como exquisitez en Eslovenia. En Rusia nos comemos una brochette de frutillas bañadas en chocolate salpicadas con coco rallado ¿cómo llega un coco a Rusia? Ver París en el horizonte.
En breve la lluvia (nuevamente) y las fiestas ¿son las fiestas un lindo momento para comprar arte?


En sala 1 y trastienda: FENÓMENO ECHEN, curaduría Georgina Ricci, se festeja la edición del célebre texto de Roberto Echen: El arte del Coyote por Edtions du cochon (está a la venta, imperdible).
Hay hoja de ruta con un texto precioso, para ver hasta el 13 de diciembre.



El 2 de diciembre a las 19hs. Yo soy Gilda editora tiene el honorazo de presentar Herodes de Pablo Bilsky, con una tapa preciosa de Mauro Guzmán. Lo acompaña al Dr.Bilsky Horacio Çaró



El 4 de diciembre a las 19hs recibimos al duque blanco del arte mundial; el Lic. Pablo Montini nos cuenta su modo de investigar y leer arte. Así nos despedimos de Zona Liberada, un ciclo que nos ha permitido escuchar de primera mano el pensamiento de autores alucinantes, gracias: Carlos Herrera, Eugenia Calvo, Georgina Ricci, Homs y Gentiletti, Gabriel Baggio y Roberto Echen. Habrá más en otro formato.




Hasta el 17 de diciembre hay trastienda para coleccionar.

Estamos de martes a viernes de 16 a 19 hs.






domingo, 1 de noviembre de 2015

A.


Sólo pregunta el que sabe
La exposición A. de Georgina Ricci podría iniciarse con una pregunta y cerrar con una respuesta imprecisa. Lo notable de su ejercicio autoral es hacerse preguntas, el modo  de formular y la resolución laxa que nos ofrece. Nos trae su trabajo desde hace años, increpa el espacio preexistente y lo señala desde el lugar de la omisión, destaca lo que nadie lee. Y en esa práctica genera conocimiento raso. Yo me pregunto, ¿cómo no he leído esto antes? ¿Cómo no he identificado ese fenómeno? ¿Qué dioptría tiene Gerogina Ricci para leer? ¿Cuál es la escala de su sensibilidad convergente?





En el año 2004 invitamos a Georgina Ricci para hacer una exposición en Roberto Vanguardia (un súper proyecto que compartíamos Nancy Rojas, Mauro Guzmán, Sebastián Pinciroli, Eugenia Calvo y yo, en los altos de calle Laprida 727). Nos esmeramos en poner el recinto de exhibición en condiciones de anfitrionía, es decir limpieza y pintura destellantes; Georgina Ricci tomó la sala y en aquella operación exacerbó lo que la pintura había borrado o escondido: la estufa a tiro balanceado, y replicó la silueta de calefactor en negativo por todo el espacio. Su tarea, en función de la desmimetización (si es que esto existe), fue revelar lo solapado; pero no desde la impudicia de todo aquel que exhibe lo oculto, sino desde el lugar del investigador que pretende construir y relatar aquello que no tiene nombre, que aún no puede ser enunciado con palabras. Y, hoy, después de miles de millones de años y de trabajos comunes, y de amoríos, la Ricci nos increpa desde A. en Richieri. ¿Qué es A.?

Brecht, para orientarnos
¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?

En los libros aparecen los nombres de los reyes.

¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra?

Y Babilonia, destruida tantas veces,

¿quién la volvió siempre a construir? ¿En qué casas

de la dorada Lima vivían los constructores?

¿A dónde fueron los albañiles la noche en que fue ter-

minada la Muralla China? La gran Roma

está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?

¿Sobre quiénes

triunfaron los Césares? ¿Es que Bizancio, la tan cantada,

sólo tenía palacios para sus habitantes? Hasta en la

legendaria Atlántida,

la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían,

gritaban llamando a sus esclavos.

El joven Alejandro conquistó la India.

¿Él solo?

César derrotó a los galos.

¿No llevaba siquiera cocinero?

Felipe de España lloró cuando su flota

Fue hundida. ¿No lloró nadie más?

Federico II venció en la Guerra de los Siete Años

¿Quién

venció además de él?

Cada página una victoria.

¿Quién cocinó el banquete de la victoria?

Cada diez años un gran hombre.

¿Quién pagó los gastos?

Tantas historias.

Tantas preguntas.

Bertolt Brecht


Final de las preguntas
Cuando A. no es una pregunta.  A. puede ser una incógnita, una omisión voluntaria, el borramiento de la entidad de alguien, la reducción de la identidad.
Duchampeanas hermanas militantes activistas vitalistas vitalicias, hacer humo con el arte.
En Geometría Analítica A;  α;  alfa;  definen  un espacio que puede gestar la curva de un horno de barro y el encastre de los ladrillos sobre la chapa y, luego sobre los ladrillos, un baño de barro para sellar la obra en manos de alguien. Al final el asado. En la ecuación podría ser A. = alguien.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Se hace una muestra


Desde el primer día que vi el trabajo de Gabriel Baggio supe que no estaba frente a un resultado y mucho menos frente a un proceso. Ahí hubo un nido de falanges otorgando cuerpo a lo impronunciable. La producción, de este autor complejo, requiere parsimonia sinestésica para, así, defendernos de un gúgol.
(definamos procedimiento: Baggio=gúgol).


Gentileza Nicolás Levin

No es una enciclopedia delirante alojada en la reminiscencia, es la construcción ajustada propia de la mesada de un laboratorista manipulando G.M.O..
Hoy, muy poco de su trabajo, viaja en cofres para ser exhibido como reliquias sobre las rugosas paredes del revoque fino desprolijo de Richieri.
Tanto para el genio de Juan Perassi como para la dulce Eliana Bianchi, y para mí, exhibir Afluente de Gabriel Baggio es un gusto viviente. Ojalá estemos a la altura.

Los esperamos con vituallas y alegría el viernes 9 de octubre desde las 18hs.
(HAY ZONA LIBERADA)

Richieri 452
Rosario, 2015
R.S.V.P.

viernes, 2 de octubre de 2015

Una pieza compleja, a dos voces, Calvo-Siegrist

Fuerzas naturales

                 “Si se piensa este paisaje y su historia, no se puede dejar de imaginar el barro borrando y derritiendo en su fluir todo documento habitacional rentable, dejando así el sedimento barrido por las lluvias: las piedras en la vida de los antepasados son el único material que ha posibilitado un relato, por eso en el norte (dígase Méjico y Europa, donde los suelos son rocosos) hay una historia que se puede contar; la tierra y el agua, en cambio, con sus características físico-químicas son mas lábiles, mas untuosas, y definitivamente mudas.”





La idea de esta intervención es dar cuenta del proyecto del ingeniero Nicolás Grondona en el que, según palabras de Raúl D´Amelio,  “el propósito de los ciudadanos- cuyas ideas él debía llevar a la práctica- era el de levantar una pirámide en la isla de El Espinillo, frente a la ciudad, en el sitio en que según sostenían diversos testimonios, había estado la Batería Independencia, y otro monumento más importante en el sitio de las barrancas donde el General Manuel Belgrano había instalado la Batería Libertad, entre las calles 25 de Diciembre al oeste, la Bajada de Santa Fe al sur y el río Paraná al norte y al este”, así mismo nos convoca notablemente lo sucedido con el monumento emplazado en la isla de El Espinillo ya que, como nos detalla el arquitecto D´Amelio, “El monolito tuvo una vida efímera. Al emplazarlo, los autores del proyecto probablemente habrían incurrido en un error de cálculo o de ubicación porque, según cuenta Gabriel Carrasco, el obelisco fue arrastrado por las aguas, posiblemente en la creciente de 1878” con un caudal de 51.000 m3/s, índice que su ubica en quinto récord histórico de las crecidas. El segundo monumento, el conmemorativo a la Batería Libertad sobre nuestra barranca, nunca llegó a construirse. Así el limo avanzó en vilipendio hundido y feroz en el primer caso; y el papeleo anuló el ejercicio de memoria en el segundo. Pasaron varios lustros hasta la construcción del Monumento a la Bandera de Ángel Guido que hoy engalana nuestra ciudad.
En las cárcavas de bordes vivos ingresó el agua retrogradante, en vórtice, de flujo turbulento (no laminar), socavando el monumento y haciendo que éste entre colapso. Un sistema en equilibrio migró a un sistema en endeble para, sin flotar, sin hacer pie, quedar totalmente ahogado entre el barro y la correntada. No existiendo deformación pero sí evidenciando la caída muda y la destrucción. ¿Falla de cálculo? En esa devastación, en el desastre, detectamos la posibilidad de un cauce poético, en el que una Atlantis turbia y ámbar nos ofrece la posibilidad de zambullirnos en nuestro pasado y recobrar tímidamente lo poco que nos cuentan los libros, los diarios (El Sol y El Independiente) sobre lo arrasado por “La Grande”. Re-editamos el arrastre, ese espacio del cauce como idea de cosmografía sub-acuática entrecomillada por las márgenes del Paraná. Destacando el poder de los fenómenos naturales por sobre las obras civiles. Un bosquejo de ingeniería a mano alzada, como póster, es lo que queda.



El día lunes 5 de octubre a las 16.30 hs. tendrá lugar el homenaje al extinto primer monumento a la bandera diseñado por el ingeniero Nicolás Grondona erigido en 1873 en la isla El Espinillo y posteriormente arrasado por la creciente de 1878. Se planea descubrir una placa recordatoria en Avenida de Los Inmigrantes, a escasos metros de la barranca. Esta acción incluye, también, una pieza gráfica seriada hasta 50 unidades a modo de memorabilia.

11° Semana del Arte de Rosario
Autoras: Eugenia Calvo y Lila Siegrist
Colaboradores: Anahí Laurencena y Federico Gloriani
Se recomienda puntualidad.


jueves, 17 de septiembre de 2015

Pasada previa

Hace millones de años me crucé con un pibito que venía a ser como un primo segundo lejano, de esos que ves cada 5 años, pero que siempre te quedan rebotando en la cabeza por algo. Desde hace millones de años, aunque en realidad sean escasos quince, nos adherimos el uno a otro y vimos pasar volúmenes notables de acontecimientos y avatares que nos transformaron el uno al otro casi trasvasadamente. Hoy aquel puber y aquella lumpen se siguen frecuentando, sólo que no a modo de parientes desconocidos sino como hermanos.
Avant premiere da sala en Richieri, misión cumplida. Ver video:

https://www.youtube.com/watch?v=mkRIJDSnz6Y




¡Qué delirio!
¡Madre de dios querido!


Richieri, 18 y 19 de septiembre de 2015, dos funciones a las 19.30 y a las 21 hs.

martes, 1 de septiembre de 2015

Una revelación




























Hace un año atrás caminaba por calle Mitre casi San Luis con Baggio/Levín y ellos me obligan a detenerme sobre la vidriera de La Porteña. Allí resplandece, aún en mi repaso, el trabajo de la dupla Blaconá/Rodríguez.
Dos duetos aumentan los lindes de la ciudad a terrenos aún no descubiertos por mí. Los axiomas se adulteran. Los esmaltes lustrosos de falso fondant, el merengue italiano montado, los alfajores glaseados, los baños de chocolate, dan lugar a las huellas dactilares de superficies pasteleras hasta hacerme agua la boca. Ante la repostería saliva vagal resuelta no sólo en el plano de las referencias del arte; sino en la cocina como lugar de alquimia familiar o en los olores del salón de La Porteña: las esencias. Ese escaparate se apodera de mí, acá en Richieri, entonces la  bienvenida: “Labores devotas.
Brindis a partir de las 18 hs el jueves 3 de septiembre.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Duendero, de Diego de Aduríz

Diego me cuenta que en la pared lindera a su taller, pegada a un descampado en el barrio Refinería en Rosario, se sentía ardor de fuego y, parece que, en el terreno baldío de una fábrica abandona comenzó un incendio de pastizales y fierros por la madrugada. Diego bajó raudo a su taller pensando que sus tesoros corrían peligro y desmontó su trabajo salvándolo de la catástrofe.
Algo de ese calor, de esos bramantes destellos indómitos, se ha trasvasado a estas salas.
Nuestra gratitud para Diego de Aduríz por desplegar su cubil candente a Richieri.


se puede visitar hasta el 28/8, imperdible.


Comparto nota de Beatríz Vignoli sobre la exposición: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-50656-2015-08-18.html

martes, 28 de julio de 2015

Richieri 452


 Richieri se inicia con mi primer trabajo artístico que fue Domínguez Dentrecasa (entre el 1999-2003). Por aquella época investigué la obra del pintor costumbrista Raúl Domínguez y para mostrar el cierre del proyecto produje como autora, gestora, agitadora, curadora, etc., una exhibición en el living comedor de mi abuela (lo cierto es que exhibí el trabajo allí porque no me quedó otra, no conseguí otro espacio en la ciudad para ponerlo en circulación). Así todo allí servimos un copetín el 4 de julio de 2003 y la casa se lleno de audiencia y amigos. Entre mi abuela y yo convertimos la casa en una sala de arte y a mí se me transformó la cabeza entendiendo que las posibilidades se encuentran.
Luego seguí trabajando como artista y de otras cosas.
Hoy Richieri se resignificó, pasaron miles de años y allí se alojan tres distintas alternativas de tráfico de contenidos culturales: sala 1 de exhibiciones experimentales, sala 2 exhibición de obra múltiple de alta rotación, sala 3 colección permanente y de conversaciones suculentas. Richieri promueve la reflexión crítica, la experimentación estética y el coleccionismo. Me siento muy orgullosa de los artistas que exhibimos.


Julio Vanzo, Juan Grela, Juan Hernández, Ricardo Supisiche,  Diego de Aduriz, Maximiliano Rossini, Juan Manuel Brandazza, Eugenia Calvo, Pichi De Benedictis, Pablo Cruz, Mariana Telleria, Gastón Miranda, Georgina Ricci, Gastón Herrera, Max Cachimba, Anahí Laurencena, Pablo Boffelli, Gustavo Cochet.

Exposición Sala 1 Maxi Rossini Ejercicio Junio Julio 2015


 
En este híbrido en que me he convertido, ejecutando tanto proyectos autorales en el ámbito de la plástica, la poesía, la edición, la narrativa como gestora, me interesa siempre destacar que una como productora cultural puede ser la anfitriona de una idea y convocar e invitar para que su germen se desmadre y gane nuevos agentes, territorios y lenguajes.
De este modo he trabajado desde el año 99 en ámbitos institucionales, autogestivos y para-institucionales entendiendo la producción cultural como acción militante.

Para más información nos escriben a Eliana Bianchi o a Lila Siegrist